<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>FIN DE SEMANA - El semanario de Tehuacán &#187; Annabel Balderas Carrillo</title>
	<atom:link href="https://tehuacan.biz/principal/category/annabel-balderas-carrillo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://tehuacan.biz/principal</link>
	<description>Just another WordPress weblog</description>
	<lastBuildDate>Sat, 07 Mar 2015 00:38:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=3.9.34</generator>
	<item>
		<title>Lo pesado de una palabra ligera</title>
		<link>https://tehuacan.biz/principal/lo-pesado-de-una-palabra-ligera/</link>
		<comments>https://tehuacan.biz/principal/lo-pesado-de-una-palabra-ligera/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Oct 2014 01:01:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://tehuacan.biz/principal/?p=921</guid>
		<description><![CDATA[L.C.C Annabel Balderas Carrillo Hay una frase que no recuerdo a ciencia cierta muy bien cómo va, pero que dice masomenos así “hay que tener cuidado con lo que decimos porque podemos ser esclavos de nuestras palabras”. Y luego entonces me pregunto, ¿Aplica igual para cuando no las decimos? ¿Qué pasa cuando queremos decirlas pero [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>L.C.C Annabel Balderas Carrillo</strong></p>
<p>Hay una frase que no recuerdo a ciencia cierta muy bien cómo va, pero que dice masomenos así “hay que tener cuidado con lo que decimos porque podemos ser esclavos de nuestras palabras”.<br />
Y luego entonces me pregunto, ¿Aplica igual para cuando no las decimos? ¿Qué pasa cuando queremos decirlas pero no nos dejan? ¿Nos esclavizamos de todas formas?<br />
Al final, son palabras que guardamos en nuestro haber y que para bien o para mal, son creadas en nuestra mente para enviarlas a nuestro receptor, pero entonces, si no las decimos o las escribimos, ¿qué ocurre? Sucede que no siempre será posible expresarnos como quisiéramos, ni poder hablar libremente y encontrar tranquilidad, suele pasar, que esas barreras que nos permiten hablar, no siempre son propias, no digo que la pena, el miedo o la duda no se involucren, hay quienes son más introvertidos y les resulta más fácil no expresarse y esperar un buen momento, pero hay quienes son lo contrario, y al instante de querer hablar, simple y sencillamente, factores ajenos, nos detienen. Obstáculos que cumplen la función de frenar nuestro ímpetu por dialogar: el tiempo, las circunstancias, el contexto, el medio, inclusive, hasta el mismo receptor (y se los dice alguien que es conocedora de la comunicación), a veces, por muy bien estructurado que se encuentre nuestro mensaje, el mismo receptor no nos deja expresarnos.<br />
Entonces, nos encontramos en un dilema, ¿hablar o no hablar? Si optamos por hacerlo, buscamos alternativas que nos lleven a lograr nuestro objetivo, no esclavizarnos por lo que decimos, sino liberar el alma y el sentir y poder tirar la piedra que traemos cargando por palabras que conllevan un sentimiento que son más ligeras que el aire, pero pesadas como una roca.<br />
Pero si optamos por no hablar, por alguna extraña razón, ocurren dos fenómenos: o nos arrepentimos o nos seguimos como hilo de media; sigo sin entender por qué nos genera tanto pánico arrepentirnos de lo que decimos, una vez soltada la palabra, hay que rematarla como debe ser, pero aquellos factores que nos bloquean, se hacen presentes y solo cuando estamos solos, sabemos que decir, la respuesta perfecta, las palabras adecuadas, pero jamás, cuando estamos en el instante.<br />
O en el caso contrario, parece que al fin la piedra nos ha liberado de tanto peso, y una vez que tomamos confianza o sentimos ese alivio, es tan rico nuestro sentir, que lo hacemos seguido o soltamos todo de golpe, y no es que sea malo, sino, que traemos tanto atravesado, que no nos damos cuenta de todo lo que cargábamos y sentimos que al fin, somos libres, desafortunadamente, no puedo decir cuál es el resultado, porque al igual que tú, estoy en el proceso de liberación , estoy en ese camino que me lleva a tirar la piedra que llevo en la espalda y que solo me genera sentimientos que se apoderan de mi vivir, que irónicamente, no me dejan vivir. Pero lo que sí puedo decirte, es que mi espalda cada día, está mucho mejor, que mi mente se está liberando poco a poco y ahora ya puedo sentirme en paz, no del todo, pero en eso estoy trabajando.<br />
Y por último, hay palabras, que por más que se expresen, jamás podrán ser escuchadas, aquellas palabras que generan conflictos internos, cuestionamientos inciertos, pero sobretodo, desánimo en quien las produce, porque al ser soltadas, siguen atándonos a un peso que no nos libera, hablo de aquellas palabras que son censuradas, que no son escuchadas, que son víctimas de circunstancias ajenas y mal manejadas, aquellas palabras que llegan a oídos sordos, que a pesar de estar en el mismo idioma, pareciera que no lo es; palabras enfundadas con hechos, con bases y fundamentos, y que, aun así, no son escuchadas. Son esos mensajes que no traspasan y mueren en el intento por ser comprendidas, y que se convierten en un doble peso para quien las cargaba. O aquellas, que por más que se coloquen en rojo y en mayúsculas, pareciera que no se ven; de quienes, por más que alcen la voz, jamás serán correspondidas como debiera ser.<br />
Al final, cada palabra tiene un significado, un sentimiento, una acción que involucra a nuestro ser, y que sin importar su entorno, esas palabras, nos pueden esclavizar, pero no a ellas, sino a nosotros mismos, porque entonces, quiere decir, que no somos libres, no de acciones, sino de emociones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://tehuacan.biz/principal/lo-pesado-de-una-palabra-ligera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Destino, casualidad o causalidad?</title>
		<link>https://tehuacan.biz/principal/%c2%bfdestino-casualidad-o-causalidad/</link>
		<comments>https://tehuacan.biz/principal/%c2%bfdestino-casualidad-o-causalidad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Aug 2013 22:37:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://tehuacan.biz/principal/?p=885</guid>
		<description><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo No soy creyente del destino, hasta el día de hoy sigo sin creer que lo que me sucede es por obra de éste mismo, me gusta buscar una explicación lógica (aun cuando dentro de mi ser, opta por fantasear de vez en cuando) y por eso creo en la causalidad o la [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Annabel Balderas Carrillo</strong><br />
No soy creyente del destino, hasta el día de hoy sigo sin creer que lo que me sucede es por obra de éste mismo, me gusta buscar una explicación lógica (aun cuando dentro de mi ser, opta por fantasear de vez en cuando) y por eso creo en la causalidad o la casualidad, es más certero aceptar los hechos, cuando sabes que son obras hechas y derechas, a buscar una explicación “razonable”, creyendo que “algo” quiere que así sea, el amor, la vida o el propio “destino”.</p>
<p>Resulta complicado y complejo, entender el modus operandi de la vida, y es que, cuando uno tiene un propósito, aparecen complicación que si bien, no lo cambia o modifica, a veces te pone a pensar, que las circunstancias te están haciendo una mala jugarreta para saber de qué estás hecho o acaso la vida misma te está diciendo que ese no es tu camino, sin embargo, estoy segura que esas piedritas en el camino (cual vil canción)  no son todas para lastimarte, detenerte o hacer que fracases, algunas son de buena suerte, otras sirven como apoyo y aprendizaje y muy pocas, son para desviarte a una mejor decisión.</p>
<p>Parte de un mejor futuro, es saber vivir el presente y aprender del pasado, muchos dejan que éste último gobierne el hoy, y cuando llega su futuro, no es lo que deseaban, sin embargo, la premisa básica del futuro dictamina que “todo lo que nos sucede es por algo” a veces no es tan cierto, nosotros somos los que vamos tomando la decisión de cómo vivir, de lo que más no haga feliz; todavía no entendemos que para poder avanzar, hay que saber disfrutar el momento, a cada situación hay que darle su debida atención, enfocarnos en lo que hacemos para poder aprender de ello, hay que entender que parte de lo que estamos viviendo no es porque “algo” lo decidió, todo lo decidimos nosotros.</p>
<p>Es como en una dulcería, al entrar, quieres todo, sin embargo, hay factores, como el dinero, las marcas, el sabor, el tipo, que hacen que decidas elegir solo unos cuantos, la única persona que va a elegir el dulce, serás tú; la vida es igual, todo tu alrededor está ahí, cada quien es libre de elegir qué rumbo tomar y qué acciones realizar, el problema radica en que no aceptamos equivocarnos, no somos capaces de decir “va, me equivoqué, acepto las consecuencias” y es ahí donde entra la frase tan trillada de “fue obra del destino” o “las cosas pasan por algo”, no somos capaces de entender que uno es responsable de sus propios actos, que a veces necesitamos escudarnos en pretextos tontos y no buscar una razón que haga sentirnos más plenos y comprender que las situaciones se deben a una buena o mala decisión. Seguimos creyendo en que si buscamos ese pretexto no físico, será menos doloroso el hecho de haberla regado.</p>
<p>Por eso, soy asidua creyente de las casualidades en la vida, ya que estoy completamente segura que no soy la única a la que ha sorprendido, no importa el cómo, sino el resultado de las sorpresas, además, dicen que a cada causa, hay un efecto, y ese efecto es producto de una decisión tomada por uno mismo, el efecto, sea positivo o negativo, es respuesta y/o resultado de lo que uno mismo desea. También creo en la causalidad, principio según el cual nada puede existir sin una causa suficiente, por ello el que, al no tener una explicación lógica del por qué, se debe buscar hasta poder contestarla y como siempre, nunca estaremos satisfechos con la respuesta que tengamos, siempre vamos a querer más.</p>
<p>Es simple y sencillo lo ocurrido en nuestro andar por la vida, uno decide hasta qué punto quiere llenarlo de brillos, que tan brillante quiere que quede y se vea,  o que tan oscuro y simple luzca, no es necesario encontrar o buscar un “algo” que nos dé la certeza de que si la regamos o le atimos es por qué ese “algo” lo hizo por nosotros, es momento de que nos creamos capaces de tomar decisiones acertadas y equivocadas, y que todo lo que nos ocurre, es porque así quisimos y así vamos a quererlo. Hay que disfrutar del momento, no pensando en si está bien o mal, sino en que algo bueno saldrá de ello, y de no ser así, ya sabremos cómo actuar ante una situación futura parecida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://tehuacan.biz/principal/%c2%bfdestino-casualidad-o-causalidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No es como lo dices, sino lo que dices.</title>
		<link>https://tehuacan.biz/principal/no-es-como-lo-dices-sino-lo-que-dices/</link>
		<comments>https://tehuacan.biz/principal/no-es-como-lo-dices-sino-lo-que-dices/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 30 Oct 2012 19:01:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://tehuacan.biz/principal/?p=786</guid>
		<description><![CDATA[L.C.C Annabel Balderas Carrillo Hay infinidad de frases que están diseñadas para hacer alusión a las palabras mal empleadas o al hecho de querer lastimar a alguien con éstas, un ejemplo claro es la de: “las palabras se las lleva el viento”, o la de “palos y piedras podrán lastimarme, pero tus palabras nunca”, sin [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>L.C.C Annabel Balderas Carrillo</strong></p>
<p>Hay infinidad de frases que están diseñadas para hacer alusión a las palabras mal empleadas o al hecho de querer lastimar a alguien con éstas, un ejemplo claro es la de: “las palabras se las lleva el viento”, o la de “palos y piedras podrán lastimarme, pero tus palabras nunca”, sin embargo, quienes las hayan creado nunca se preguntaron lo que sucedería si esto no es cierto, si caemos en la cuenta de que a veces una palabra mal dicha o mal aplicada puede desmoronar lo que uno ha construido, o inclusive, puede lastimarnos al grado de nunca más olvidarla, es más, pondré un ejemplo claro para poder desmentir este tipo de frases: cuando a un niño de 5 años,  se le dice que es un tonto a lo largo de su crecimiento, con el paso del tiempo se lo creerá, irá por su camino entendiendo que no sirve para nada y que definitivamente no tiene la capacidad para realizar algo que quiera; o cuando una pareja pelea y sin pensarlo, salen a la luz dimes y diretes con ofensas y sobresaltos, de pronto se hayan pensando que son unos torpes para amar, que uno es un insensible y que el otro un gandaya.</p>
<p>Definitivamente en cualquiera que sea la situación las palabras se lanzan sin pensar en las consecuencias y no solo en esos ejemplos, hay infinidad de situaciones en donde no medimos lo que decimos y por más que busquemos la forma de decirlo, no sabemos manejarlo y acabamos lastimando al de enfrente, por eso es que difiero mucho de esas frases creadas para proteger el ego que hace que nosotros mismos seamos lo que somos y no nos rindamos ante alguien que venga a decirnos lo que sí y lo que no de nuestra forma de ser y actuar.</p>
<p>Esto no quiere decir que toda la vida nos la pasemos deprimidos o seamos tratados con pinzas, porque, parte de la madurez, es saber afrontar lo que viene, aprender que no siempre la vida será color rosa y que lo que se nos diga, será siempre positivo, a veces es bueno que se nos diga lo que hacemos mal, o como es la perspectiva de otros hacia uno.</p>
<p>Sin embargo, debemos aprender que las palabras no se las lleva el viento, se quedan plasmadas en nuestro ser, haciendo que sean difíciles de olvidar y poder superar, esto no quiere decir que no sea posible, simplemente, llevará tiempo lograrlo y poder colocar otras en su lugar.</p>
<p>Así como existen las palabras negativas, existen las positivas, las cuales, por extraño que parezca, también resultan incómodas, aunque se lea ilógico, llega a suceder, he de ahí el título de mi artículo, no importa lo que digas, sino como lo digas.</p>
<p>¿Qué sucede cuando alguien a quien consideras tu amigo del alma llega y te dice de manera bonita que estás haciendo las cosas mal?</p>
<p>Hay de dos, o lo tomas bien y le das  las gracias, o te sientes agredido porque no supo cómo decirte que la estabas defecando; pero viene el caso contrario, que pasa cuando alguien que no es muy cercano a ti, llega y te dice un halago o simplemente tiene una atención contigo, agradeces pero no sabes que decir después, resulta tonto pero verídico, las palabras son muy fáciles de escribir, de decir, inclusive de formarlas para lograr una oración, pero hay que saber impregnarles un sentimiento para lograr nuestro objetivo deseado hacia el otro.</p>
<p>¿Por qué a veces, cuando queremos terminar una relación nos cuesta trabajo hablar?</p>
<p>¿Por qué no podemos decirle a alguien que se ve terrible con lo que usa? Simple y sencillamente, por miedo a la reacción que pueda ocasionar nuestra frase u oración.</p>
<p>Entonces, si para situaciones pequeñas o de cierta forma, fáciles de llevar a cabo, nos medimos al hablar, ¿por qué en lo que debemos tener cuidado, soltamos la lengua como si nos pagaran por cada palabra?</p>
<p>Debemos aprender a tener paciencia y saber qué, cómo y cuándo decir lo que llevamos muy en el fondo de nuestro ser, hay que aprender que no porque a alguien le digas, aquí terminó, quiere decir que ya no hay amor; hay que saber discernir de lo que uno quiere hablar a lo que uno siente, darle una pisca de pasión y sentimiento a las palabras que utilizamos para comunicarnos; hay que saber comprender que cada quien tiene un significado distinto para las palabras y que si dedicamos un pequeño tiempo para explicar nuestras palabras, seguramente la comunicación podrá fluir como uno quiera, y no como la situación se vaya tornando.</p>
<p>Siempre he dicho que hablando se entiende la gente, y que al que no habla, Dios no lo oye, por eso que hay que tener sumo cuidado con lo que decimos, porque, a pesar de que son simples letras que forman palabas y luego forman oraciones, son capaces de lograr una sonrisa o una lágrima sin que nos percatemos del momento preciso en que surgió.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://tehuacan.biz/principal/no-es-como-lo-dices-sino-lo-que-dices/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un minuto de tu tiempo.</title>
		<link>https://tehuacan.biz/principal/un-minuto-de-tu-tiempo/</link>
		<comments>https://tehuacan.biz/principal/un-minuto-de-tu-tiempo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Sep 2011 22:11:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://tehuacan.biz/principal/?p=660</guid>
		<description><![CDATA[Annabel Balderas Carrillo El tiempo es pasado, presente y futuro que se recicla en cada instante para ser vivido y revivido. Aunque  en realidad, tiene muchos usos, el diccionario dice que el tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio,  un significado muy literal y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Annabel Balderas Carrillo</strong></p>
<p>El tiempo es pasado, presente y futuro que se recicla en cada instante para ser vivido y revivido.</p>
<p>Aunque  en realidad, tiene muchos usos, el diccionario dice que el tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio,  un significado muy literal y sin gran trascendencia, pero se puede utilizar de distintas maneras, por ejemplo, como medicamento: “no hay mejor cura que el tiempo”, como confidente: “confía en el tiempo”, como  imposición: “dale tiempo al tiempo”, o como consejo: “todo a su debido tiempo”, y habrá quizás, muchas más utilidades para la palabra tiempo.</p>
<p>Pero la pregunta sería</p>
<p>¿En realidad le damos la utilización correcta?</p>
<p>¿Cuántos de nosotros no hemos querido regresar el tiempo y tener otra edad?</p>
<p>O simplemente, nos arrepentimos de algún hecho o acontecimiento que quisiéramos borrar de nuestros recuerdos, o quizás muchos de nosotros queremos adelantar el tiempo, que todo lo que anhelamos suceda a la voz de ya, y podría seguir describiendo y enlistando situaciones en las cuales queremos que el tiempo se detenga, se adelante o se atrase.</p>
<p>Pero no nos ponemos a pensar y a disfrutar el momento, el instante, simplemente deseamos lo que no está sucediendo, lo que idealizamos, lo que añoramos, lo que extrañamos o lo que necesitamos.</p>
<p>Y lo más curioso es que, cuando sucede todo lo anterior, no nos damos cuenta porque estamos realizando otra actividad o porque, paradójicamente, no nos damos tiempo.</p>
<p>Probablemente esto sea consecuencia, a que hoy en día vivimos acelerados, bajo estrés, con presiones tanto laborales, escolares, sociales e inclusive, presiones que uno mismo se impone, precisamente, para alcanzar nuestras metas, simplemente, dejamos de disfrutar el HOY.</p>
<p>No bastan los recuerdos que formamos, o las fotografías en donde queda plasmado el instante, siempre estamos preocupados o pensando en algo más.</p>
<p>Tomen una imagen en donde puedan analizar y pensar, si la sonrisa que tienen es porque de verdad estaban alegres o porque solo estaban posando para el lente.</p>
<p>Un día, cuando no tengan absolutamente nada en que pensar o preocuparse, recuerden ¿cuándo fue la última vez que se rieron de sí mismos, cuando disfrutaron un café por el aroma y el sabor que dejaba en el paladar y no porque era el pretexto perfecto para platicar el último chisme?.</p>
<p>Recuerden ¿cuándo fue la última vez que entregaron el corazón sin miedo a que se quebrara y cuando sucedió, dijeron que nunca más se volverían a enamorar?</p>
<p>Probablemente muchos dirán que es imposible dejar a un lado las necesidades básicas que tenemos como seres humanos, trabajo, dinero, comida, salud, etc.,  y estoy de acuerdo, pero de vez en cuando, es bueno tomar minutos de tranquilidad, de paz, de armonía con uno mismo, para así reflexionar si lo que estamos haciendo es en realidad lo que queremos.</p>
<p>A veces estamos pensando en todo lo que deseamos para el futuro, que olvidamos el presente, denominado así, porque precisamente es un regalo que la vida nos da y desafortunadamente solo es una vez.</p>
<p>El futuro ahí estará, y lo más curioso es que nadie nos asegura que llegaremos a él, nada ni nadie lo va a mover, uno es dueño de su propio vivir y sentir, nos aferramos a pasados que de nada nos sirven, porque lo que fue no será, diría José José, estamos pensando en lo que hicimos mal, lo que pudimos hacer para remediarlo y lo que hubiera sucedido de haber tomado las decisiones correctas, gastamos tiempo en situaciones que no podemos remediar, el pasado es eso, PASADO, del verbo, ya fue, no volverá, se acabó.</p>
<p>Pero de las experiencias uno aprende, escribe en una piedra todo lo bueno y en la arena todo lo malo, deja que se lo lleve el mar, deja de desperdiciar el tiempo en frivolidades, en banalidades, en lo que no les hace ningún bien, dejen de ser aprensivos, rencorosos&#8230;</p>
<p>Si van a llorar, háganlo desde  lo más profundo de su ser; si van a  reír, que sus carcajadas se escuchen hasta la siguiente calle; si van a amar, háganlo con todo el corazón; si van a perdonar, que sea sincero; si van a decidir ya a vivir, VIVAN con toda la intensidad de su ser.</p>
<p>Esto no quiere decir que hagan las cosas a destiempo, recuerden, todo llega cuando debe ser, no adelanten nada, solito llegará, pero si deciden apresurar el tiempo, disfrútenlo, nunca se arrepientan; piensen antes de actuar, y cuando actúen, DISFRÚTENLO.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://tehuacan.biz/principal/un-minuto-de-tu-tiempo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
